Gregorio, acrobáta de palmeras

(Choroni – Venezuela)

*

Cuando Gregorio trepó por primera vez una palmera era un chamo de apenas 14 años. El escándalo de su madre cuando se enteró hizo sacudir hasta los pelícanos que siestean en la boca del puerto. Pero no hubo grito y zamarreo que lograra impedir que Gregorio volviera a trepar una y otra vez, como en un abrazo lento, las palmeras que rodean las costas de Choroni.

Desde entonces, todos los días sus pies recorren hacia arriba los poros de los troncos casi rectos. Con ayuda de un cuchillo y cinco metros de cuerda baja con cuidado racimos de cocos que venderá por su jugo o convertidos en confitura.

Alguna vez su trabajo de acróbata caribeño le costó una caída por la que estuvo cuatro meses internado de gravedad. En ese entonces, hasta se animaba a descender de la palmera cabeza abajo. Ahora supera las cinco décadas, aunque su cuerpo moreno mantiene rasgos de un atleta jamaiquino, pura fibra.

Hoy también suele tender la red hacia el mar para que el pescado no le falte en la mesa. Gregorio sabe que no necesita más que los frutos de la tierra y el mar para alimentar el cuerpo y el alma.

Lo verás irse despacio, por la arena blanquesina de Playa Grande, con una remera cubriéndole la cabeza, el rostro ya curtido por la brisa del mar y la espalda cargada de cocos.

*

Anuncios

Un comentario en “Gregorio, acrobáta de palmeras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s